Las Grietas en los pezones durante la lactancia materna

Una entrada inspirada por Waymilk 

En ocasiones es normal que aparezcan leves molestias en el pezón de la madre lactante que dificultan la práctica de la lactancia  materna hasta el punto de que, en ocasiones, es motivo de abandono. Conviene decir que con la información adecuada y ciertas precauciones muy sencillas estas molestias desaparecerán en un breve periodo de tiempo.

Estas molestias se pueden deber a varios motivos, principalmente a dos:

  • grietas en el pezón
  • infecciones de la mama

En esta entrada trataremos de ver un poco más en detalle la cuestión de las grietas: causas, descripción y prevención. Dejaremos las infecciones de la mama para una futura entrada.

Grietas en el pezón

Las grietas en el pezón pueden producirse por el roce de la lengua y las encías del bebé con el pezón de la madre y puede llegar a ser la causa de un dolor más intenso que unas leves molestias.

En algunos casos, las grietas en el pezón pueden causar que el bebé trague pequeñas cantidades de sangre de la madre que se pueden apreciar en el vómito.

Una de las medidas preventivas que se debe tomar para evitar este tipo de molestias es la postura del bebé al mamar. Una colocación deficiente del bebé puede producir un mayor grado de fricción entre la boca (lengua y encías) y el pezón que pueden acabar generando este tipo de grietas.

Otro factor desencadenante de las molestas grietas en el pezón es el uso de jabones irritantes. En términos generales no es recomendable el uso de jabones para la limpieza del pezón y la aureola antes o después de la lactancia. Un poco de agua un ratito antes de poner a tu bebé, eso sí, asegurándote de que ya está seco cuando busque tu pecho.

Una vez que ya ha finalizado la toma no necesitas más que esparcer unas gotitas de tu propia leche con la yema de tus dedos por la zona del pezón y la aureola y, simplemente, dejar que se seque al aire. El uso de cremas hidratantes o de otros tipos no parece estar claramente recomendado actualmente, cuando no abiertamente desaconsejado. En cualquier caso no te harán falta, salvo por prescripción expresa de un profesional.

Por último, trata de evitar ropa que provoque roces incómodos. Es recomendable utilizar ropa interior que sujete bien el pecho e impida que haya rozaduras u otras molestias similares.

Sin embargo, -esto es muy importante- las grietas  no son un motivo para la suspensión de la lactancia materna.

Lo más preocupante de las grietas es que pueden anticipar la aparición de una mastitis. Por dos motivos: por una parte las grietas pueden ser la puerta de entrada de bacterias y, por otra parte, los dolores disuaden a la madre de llegar hasta el final de la toma, de manera que no se vacía el seno.

Sin embargo, -esto es muy importante- las griegas no son un motivo para la suspensión de la lactancia materna. Veamos ciertos cuidados y prácticas que se pueden tener en cuenta para prevenir la parición de las grietas.

6 Recomendaciones útiles

1) En primer lugar se debe vigilar la correcta posición al pecho del bebé lactante. Se debe procurar que la boquita se enganche no al pezón directamente sino a la aureola para garantizar un buen agarre y succión. Hay varias posturas adecuadas (en una entrada próxima las describiremos) pero en términos generales se debe vigilar que tanto la naricita de tu bebé como la barbillita están en contacto con el pecho.

2) Son recomendables los cambios de posición durante el amamantado para evitar que el bebé incida prolongadamente en la misma zona.

3) Después de cada toma es absolutamente recomendable que el pezón seque de manera natural al aire e, incluso, al sol si esto fuera posible.

4) El bebé hambriento succiona con mucha más fuerza por la ansiedad por lo que es conveniente que siempre comience por el pezón que esté sano o menos dolorido.

5) De acuerdo con tu médico o farmacéutico puedes tratar de apaciguar el dolor con analgésicos. Hazles saber siempre que estás dando pecho a tu hijo para descartar medicamentos que puedan ser incompatibles con la lactancia.

6) También puedes probar a aplicar compresas frías o con hielo en la zona del pezón antes de iniciar la toma para tratar de aliviar el dolor.

Para acabar con un mensaje positivo, quiero que comprendas que lo normal es que estas molestias duren unos pocos días y que transcurridos los cuales tú bebé y tú podréis disfrutar plácidamente de esta experiencia tan enriquecedora y placentera para ambos.

En una próxima entrada trataremos otra de las causas de los dolores y molestias den el pezón del pecho lactante: las infecciones mamarias.


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Acerca de WayMilk

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02. noviembre 2011 por WayMilk
Categorías: Lactancia materna | Etiquetas: , , , , , , , | Deja un comentario

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